No es obligatorio, pero es imprescindible
La ley NO te obliga a tener una cuenta bancaria separada para tu actividad. Puedes usar tu cuenta personal. Pero hacerlo es como llevar la ropa limpia y la sucia en la misma maleta: funciona, pero es un desastre.
¿Por qué separar?
- Claridad: Cada movimiento en tu cuenta profesional es un ingreso o un gasto del negocio. No tienes que "filtrar" la compra del supermercado del pago de un software.
- Conciliación: La conciliación bancaria es instantánea cuando solo hay movimientos profesionales.
- Inspecciones: Si Hacienda te pide los extractos, le das los de tu cuenta profesional. No tiene por qué ver que compraste en Zara el sábado.
- Control de tesorería: Sabes EXACTAMENTE cuánto dinero tiene tu negocio, separado de tu ahorro personal.
¿Qué banco elegir?
| Opción | Coste | Lo mejor |
|---|---|---|
| Cuenta corriente normal (cualquier banco) | 0-5€/mes | Sin sorpresas |
| Neobancos (Revolut Business, Qonto, Finom) | 0-20€/mes | Gestión online, tarjetas virtuales |
| Cuenta autónomos (bancos tradicionales) | 5-15€/mes | Oficinas físicas, financiación |
💡 Consejo: No necesitas una "cuenta de empresa". Una segunda cuenta corriente a tu nombre es suficiente. Úsala solo para el negocio.
El sistema ideal
- Cuenta A (personal): Tu nómina del pasado, gastos del hogar, ocio.
- Cuenta B (negocio): Todos los cobros de clientes, todos los pagos a proveedores.
- Transferencias entre cuentas: Tu "sueldo" va de B a A cada mes.
Así sabrás cuánto dinero genera realmente tu negocio, sin mezclar.
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